Anteriormente, ya hemos visto la vacuna antineumocóccica y la vacuna antitetánica. Ahora, por último, conoceremos a la vacuna contra la influenza que está indicada en el esquema de vacunación del IMSS para el adulto mayor.
La influenza es una enfermedad ocasionada por virus, que también se conoce como gripa. Tiene síntomas graves: fiebre mayor de 38ºC, dolor de cabeza, dolor de músculos, síntomas respiratorios. Es una enfermedad peligrosa porque puede complicarse y derivar en una neumonía o en la muerte.
Por naturaleza, los virus tienden a cambiar sus características muy rápidamente; es por eso que la vacunación contra la influenza debe ser cada año, ya que anualmente se fabrica una "versión" de la vacuna que previene la infección contra los virus de la influenza que han mutado recientemente.
Según el IMSS, para los adultos mayores la vacuna se aplica a partir de los 60 años. Sin embargo, tienen prioridad aquellos adultos que:
- Egresan de un hospital.
- Viven en una casa hogar.
- Están enfermos de:
- Diabetes mellitus
- Asma, bronquitis y otras enfermedades pulmonares
- Angina de pecho o insuficiencia cardiaca
- Insuficiencia renal crónica
- Padecimientos que disminuyen las defensas
Muchos adultos mayores temen a la reacción que pueda originar la
vacunación, es por eso que se recomienda aplicar la vacuna cuando recién
comienzan las temperaturas bajas (octubre) para evitar que el clima invernal pueda
exacerbar los posibles síntomas de la reacción a la vacuna, sin embargo
hay muchas personas que no sufren ningún síntoma relacionado con la
aplicación.
Particularmente en esta época del año (de octubre a diciembre), las
instituciones de salud hacen énfasis en la necesidad de vacunarse contra
la influenza y se hacen campañas de vacunación para que el mayor número
de personas asistan a inmunizarse. Si se vacuna en instalaciones del
sector salud, la vacuna es gratuita y en muchas ocasiones no se necesita
ser derechohabiente.
Cuidar al anciano es una responsabilidad compartida
ResponderEliminarpor la familia y la comunidad. Nuestros adultos
mayores nos dieron la vida y la sabiduría, tenemos mucho
que aprender de ellos. Permitir que el adulto
mayor viva sus últimos años con dignidad y amor es
una bendición que comparten los que ofrecen los cuidados
y quienes lo reciben.
Gracias por tu comentario "anónimo". Esperamos que este blog sea una herramienta para alcanzar esos objetivos.
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